Quiénes Somos
“Nada es pequeño de lo que se hace con amor”
Hola,
soy Emanuela, chef del restaurante Miobio, el primer restaurante en Valencia especializado en la preparación de comida natural, un espacio donde disfrutar de una cocina casera y saludable, elaborada con ingredientes frescos y siempre de primera calidad, principalmente de origen ecológico, según las antiguas tradiciones de la cocina mediterránea. Una cocina sabrosa, para despertar los sentidos y las emociones, preparada con cariño y amor como hacían nuestras madres y abuelas cuando cocinaban platos suculentos que perfumaban toda la casa.
Me he criado entre los fogones desde cuando era muy pequeña simplemente observando a mi madre ocupada en la preparación de sus platos, pasión que había heredado de mi abuela que lo preparaba todo partiendo da la sola materia prima, con mucha fantasía para inventar cada vez algo nuevo con los pocos ingredientes que en periodos de guerra se había la suerte de encontrar. El resultado siempre eran platos muy ricos y sabrosos y a la vez simples e genuinos.
La cocina siempre ha sido un lugar de encuentro para toda la familia, allí esperábamos todos juntos que mi madre acabase sus creaciones y nos llamase para llevarlas a la mesa (muchas veces escuchando al estomago y sus sonidos
), todos teníamos que elegir bien lo que poníamos en el plato ya que había que comerlo todo!… me acuerdo de los domingos por la mañana en la cocina a preparar recetas con mi madre, como si fuese un juego, a veces eran los ravioli, otras el pan, la pizza, le chiacchere, la cioccolata calda, las tartas de cumpleaños, etc…. me acuerdo que cuando le preguntaba algo sobre de las recetas que suponía estuviese utilizando siempre me contestaba lo mismo… “…a ojo, no son estas las cosas importantes…”, y no la podía entender, me parecía verdadera magia la facilidad con la cual podía mezclar a los ingredientes y en tan poco tiempo sacar platos tan maravillosos y bien presentados.
Todo lo contrario era mi tía Grazziella, la reina de la cocina… me encantaba ir a comer a su casa, tan llena de maquinarias que mi madre detestaba. Su cocina era un lugar sagrado, nosotros niños podíamos solo mirar ya que hubiéramos podido hacer cualquier daño con nuestras manitas inquietas
. Mi tía hacia una cocina más gourmet, más sofisticada y elaborada, de la que hay que organizarse unos días antes para elegir y comprar todos los ingredientes; sus preparaciones eran muy laboriosas, tenía por ejemplo que averiguar que los ingredientes llevasen la temperatura correcta para luego ser mezclados mágicamente en una de sus maquinas robot… mi tía era especializada en postres muy calóricos, tan exquisitos que no te puedes olvidar de ellos nunca… aun me acuerdo de la milhojas… mi tarta favorita… al ser tan elaborada era algo que tenía que pedirle con mucha antelación y mucha insistencia, casi implorarla para que me la hiciese.
Tanto mi abuela como mi madre y mi tía tenían algo en común, todas me dejaban a mi las ollas para “limpiar” con mis deditos y me lengua.. infalible, le lo prometo!!!
Una familia adicta a la comida ya que mi abuelo panadero, unos tíos pasteleros, mi abuela y mi madre preparaban pasta casera para los restaurantes, y más tarde mi hermana pastelera…
Pues… la verdad es que mi pasión para la cocina tardó a manifestarse… hasta que a los 20 años, cuando me fui a vivir por mi cuenta junta a mi hermana, tuve la necesidad de pasar a la practica…No sabía nada de las propiedades nutricionales de los alimentos ni de como combinarlos, había observado a mi madre cocinar y a menudo la había ayudada pero no me había enterado de los diferentes estilos de cocción y tampoco de cómo ella los alternaba, ni de cómo procuraba de variar los alimentos en nuestra comida… y como muchos de los jovenes que se independentizan, cocinar era para mi solo un medio para llenar el estomago…y ya que no estaba nadie a controlarme, tenía la posibilidad de comer todo lo que me daba la gana…. y voilá… la nevera llena de comida hecha, los armarios de galletas y chocolatinas, y a la hora de comer sacar platos rápidos que casi siempre eran una pasta con verduras o ensaladas o una fantástica pizza…
Gracias a dios siempre he tenido afición a la verdura desde pequeña a que para merendar muchas veces me comía una verdura cruda, una costumbre que no he perdido todavía.
Fue solo después unos años, cuando mi hermana empezó a tener dolores de cabeza por una migraña que no había maniera de quitarle, que empezamos a investigar en temas de comida, gracias a la sugerencias que nos dio una naturópata…. y la cosa funcionó.
Fu el principio de todo… como vivíamos juntas decidí de apoyarla y comer lo mismo que ella… fue desde entonces que empezamos a enterarnos de la importancia de nuestra alimentación y de los efectos que tenían ciertos alimentos en nuestro cuerpo… mi hermana fue la prima a apuntarse a cursos de cocina y a interesarse en alimentación natural… todos los ingredientes que llenaban mis armarios y mi nevera empezaban poco a poco a cambiarse de color, de marca, de formado…
Los cereales integrales empezaron a hervir dentro de nuestras ollas de presión mezclados con todo lo que se podía, fue así que nacieron nuestras primeras recetas :-p. Entraron en casa proteínas vegetales como tofu y seitan y ingredientes raros japoneses como la salsa de soja… nuestros amigos estaban curiosos de ver todas las cosas raras que íbamos comprando y también temerosos de probar nuestros experimentos…
La cocina volvió a ser nuestro laboratorio así como hacíamos de pequeñas con nuestra madre…
Siempre he sido la más “golosa” en mi familia así que convencí a mi hermana que me preparase postres con los nuevos ingredientes… fue así que desarrollamos postres naturales sin grasas…
Ya había empezado a viajar por Europa para conocer más sobre el tema de la alimentación, estudiando con los mejores maestros de Italia, Francia, Portugal y España para seguir investigando por mi cuenta…
Fue en Milán que, después de muchos años trabajando en la moda, por fin decidí de cambiar y dedicarme exclusivamente al mundo de la cocina y allí empecé a trabajar en restaurantes de cocina natural.
Después de tantos cursos y de tanta investigación volví a descubrir los ricos platos de mi madre y finalmente entendí cual era el secreto de su maravillosa cocina, el único ingrediente que no he encontrado en ningún curso que hice, la magia que le permitía dar sabores tan especiales a sus platos… el ingrediente que mi madre siempre me enseñaba y que yo no veía… su único secreto… el amor. Hoy solamente entiendo lo que quería decirme cuando me invitaba a sentir los alimentos con las manos, a conectar con sus vibraciones, a dejarme llevar… hoy entiendo la alquimia de su cocina, lo que le permitía de poner este toque tan especial en sus preparaciones… y hoy, como ella me enseñó, procuro que no falte nunca en mi comida este sabroso ingrediente, ni para mi ni para mis clientes… esto es Miobio!


Hola guapa!!!
Muchas gracias por venir a visitarnos,
loreto, juan e iris estamos encantados de tu energia y alegria
y seguro que tu cocina es tan increible como todo lo bueno que se ha compartido en esta semana perezosa
Estaremos encantados de promocionar tu restaurante y tus cursos y ojala que algun dia vayamos a tu precioso restaurante
muchas gracias y besos de todos los perezosos